miércoles, 21 de noviembre de 2007

Programación de noviembre y diciembre de 2007

Hay muchos temas para contar, pero lo primero es lo primero. Aunque ya está terminando noviembre, es bueno poner la programación de todo el mes, más la de las dos primeras semanas de diciembre. Las funciones son, como siempre, los martes a las 19:30.

El tema de este mes (mes y medio, después vienen las vacaciones) es el cine neorrealista italiano. En realidad pertenecen a esa escuela las cuatro primeras películas, que son las más clásicas, filmadas entre 1945 y 1949. Las dos últimas, que van en diciembre, podrían ser catalogadas más bien en la categoría "cine social italiano". Son de 1960 y 1961.

El neorrealismo se caracterizó por ser un cine pobre, filmado fundamentalmente en locaciones (escenarios naturales), con mínimos recursos de escenografía e iluminación, y con la participación, la mayoría de las veces, de actores no profesionales. Por un lado había una concepción artística, la de acercarse lo más posible a la vida, pero por el otro existían limitantes propias de esos primeros años posteriores a la guerra: no había recursos, la infraestructura estaba destruida, y había que arreglarse con lo que se pudiera. El resultado fue impresionante: produjo algunas de las mejores obras de la historia del cine.

El 6 de noviembre se vio Roma ciudad abierta (Roma, città aperta), de Roberto Rossellini (1945), la segunda obra del neorrealismo (después de Paisà, del mismo autor), que cuenta una historia basada en hechos reales (el fusilamiento del sacerdote Luigi Morosini por su apoyo a la Resistencia, durante los meses de la ocupación alemana en Roma, apenas un año antes). Una gran película, que ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes.

El 13 de noviembre, el film fue Sciuscià (Limpiabotas), de Vittorio De Sica (1946), que refleja el clima de los niños de la calle durante la ocupación americana, esta vez en Nápoles. La narración se acerca al estilo documental, con actores escogidos en la calle y escenarios reales, sin ninguna reconstrucción ficticia Fue premiada con un Oscar en 1947.

Para el 20 de noviembre estaba programada La terra trema (La tierra tiembla), de Luchino Visconti (1948). Una película casi épica, filmada en Sicilia, acerca de la lucha de los pescadores contra los comerciantes mayoristas que los explotan. Está actuada por los propios pescadores y hablada en el dialecto local.

Para terminar noviembre, el martes 27 veremos una de las más grandes películas de todos los tiempos: Ladrones de bicicletas (Ladri di bicilette), de Vittorio De Sica (1949). La historia de un trabajador que, tras meses de desocupación, consigue un empleo, pero para ello necesita tener una bicicleta. El primer día de trabajo se la roban, y la película muestra la búsqueda de la bicicleta en la Roma empobrecida de la posguerra, con escenas conmovedoras hasta llegar al desesperanzado final, en el que el protagonista y su pequeño hijo se alejan por las calles de una ciudad que se va volviendo progresivamente más oscura.

Decía antes que en diciembre veremos dos films que más que al neorrealismo pertenecen al cine social italiano. Sin embargo la primera cabalga, todavía, entre ambas corrientes.

Se trata de La Ciociara (en español se llamó Dos mujeres), de Vittorio De Sica, filmada en 1960. La veremos el martes 4 de diciembre. Es un relato verdaderamente sobrecogedor, ambientado en 1943, en plena ocupación alemana, que refleja la descomposición social provocada por la guerra. Una película dura, protagonizada por Claudia Cardinale y Jean Paul Belmondo.

El 11 de diciembre cerramos el ciclo 2007, con otro clásico. Es Una vida difícil (Una vita difficile), de Dino Risi (1961). La historia de dos décadas cruciales de la historia italiana, contada a través de las peripecias (tragicómicas, por momentos) de un partisano y las dificultades que encuentra para reinsertarse en la vida civil de un país que encuentra incómodo el período que ese hombre protagonizó. Tiene como aliciente una excelente actuación de Alberto Sordi, acompañado por Lea Massari.

Un buen programa, me parece. En línea con el esfuerzo que hemos venido haciendo todos estos meses (no se imaginan lo que cuesta conseguir estas películas). Es tan buen cierre de año que todavía no me imagino cómo empezar el próximo. Aunque ya les tengo dos buenas sorpresas para la tercera y cuarta semana de enero (las dos primeras serán de vacaciones, también). Pero esa es otra historia. No puedo contar todo en un solo post.

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